La Bendición del Matrimonio
Todos guardan una perspectiva muy diferente sobre lo que es un matrimonio, algunos no creen en él, otros prefieren no creer aun, y hay los que dejaron de creer.
Todos guardan una perspectiva muy diferente sobre lo que es un matrimonio, algunos no creen en él, otros prefieren no creer aun, y hay los que dejaron de creer.
Este no es un seguimiento reciente, en realidad lo hice en época de navidad del año pasado, pero fue un evento que me causo interés y quedo grabado en mi libro de memorias, sin ningún resultado final, solo interpretaciones que aun pedían una respuesta razonable, fuera de tantos estereotipos que pasan por el consiente de la sociedad y por el subconsciente propio.
Es 24 de diciembre, y en busca de un lugar donde comer, son casi las 7 de la noche y estoy en el asiento de atrás, la ciudad esta tan oscura como siempre, pero mas despierta que nunca, se siente la víspera de navidad, aunque se extraña los sonidos de cuetecillos y arrancadores en el ambiente.Pero hay algo que no se extraña que es la gente que por sus bajos recursos o conveniencia, no fluyen con la corriente del trafico, simplemente no circulan, solo esperan la respuesta de un mar de gente con demasiada prisa como para tomarles atención.
La calle esta llena de autos, el semáforo esta en rojo, hay tiempo de sobra y algo curioso pasa.Benavides y caminos del inca es el aspa que enfoca mi atención.Una mujer, desarreglada, alrededor de los cuarenta, en chanclas a pesar del frio, con una falda fuera de lugar y llena de colores saturados pero opacos por el plomo del ambiente, se sienta en la calzada y llama a un niño de al parecer tres años, lo trata como si fuese su hijo, aunque no se si realmente lo seráSaca de una de sus múltiples chompas un artefacto de plástico, rosado muy brillante, en niño se lo quita rápidamente, como si fuera algo para comer, lo revisa con torpeza y al parecer no descifra que es, intenta comunicarse, señas y palabras parecen dispararse en todas direcciones sin control, la mujer lo calma y pone el artefacto en la intranquila muñeca del niño, al parecer es un reloj o algo similar, lo cual captura su atención inmediatamente, pero toda esta atención es interrumpida, la mujer llama su atención y pronuncia unas palabras, habla con el seriamente, parece que evalúan algo entre los dos mientras lo carga y se acerca a los autos, la luz tiene regular tiempo ordenando descansar a los autos, parce que quieren aprovechar una ultima oportunidad. Pero algo extraño pasa, el niño esconde su muñeca, no quiere que vean su artefacto, esta imagen es toda una idea detonante, aquí es donde comienza a luchar mi razón y mi lado adulto imparcial con el estereotipo que la experiencia y la sociedad afirman.Intenté retroceder en el tiempo por solo unos segundo y leer los labios de esa mujer en los últimos segundos, ¿acaso le dijo que lo cuide de los malos? ¿Ó le dijo que la gente no descubra que ya le dieron algo, para que le den más?
Asumo que Tengo un espíritu que busca el lado positivo de las cosas, o miedo a una realidad que me esfuerzo por no creer.